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	<description>Multicentro Manatial</description>
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		<title>La verdad y la belleza</title>
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		<pubDate>Fri, 04 May 2012 16:13:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CLEOBIS</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos Sufis]]></category>

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		<description><![CDATA[<p><img width="300" height="208" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/truth_by_sunchica-d8cyvi-300x208.jpg" class="attachment-medium wp-post-image" alt="truth_by_sunchica-d8cyvi" title="truth_by_sunchica-d8cyvi" /></p>uando Dios creó a la mujer creó también LA FANTASIA. Cierto día LA VERDAD quería conocer un gran palacio y tenía que ser el palacio del Gran Sultán Harun Ar-Rachid, el Emir de todos los creyentes. La verdad se cubrió con un velo muy transparente y cuando despuntaba en el cielo las primeras luces del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img width="300" height="208" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/truth_by_sunchica-d8cyvi-300x208.jpg" class="attachment-medium wp-post-image" alt="truth_by_sunchica-d8cyvi" title="truth_by_sunchica-d8cyvi" /></p><div>
<p><a href="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/truth_by_sunchica-d8cyvi.jpg" rel="lightbox[887]"><img class="alignleft  wp-image-888" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 10px; margin-right: 10px;" title="truth_by_sunchica-d8cyvi" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/truth_by_sunchica-d8cyvi-300x208.jpg" alt="" width="240" height="166" /></a><span class='et-dropcap' style="font-size: 60px; color: #815970;">C</span>uando Dios creó a la mujer creó también LA FANTASIA. Cierto día LA VERDAD quería conocer un gran palacio y tenía que ser el palacio del Gran Sultán Harun Ar-Rachid, el Emir de todos los creyentes. La verdad se cubrió con un velo muy transparente y cuando despuntaba en el cielo las primeras luces del alba fue a llamar a la puerta del palacio del Gran Sultán.</p>
<p>Cuando el jefe de la guardia abrió la puerta y vio aquella mujer tan bella pero prácticamente desnuda, asombrado le pregunto:<br />
- ¿Quién eres?<br />
- Soy la Verdad y deseo hablar con el Sultán.</p>
<p>El jefe de la guardia, celoso de la seguridad de palacio, fue corriendo a hablar con el Gran Visir e inclinándose humildemente ante él le dijo:<br />
- Señor, ahí fuera hay una mujer muy hermosa, casi sin ropa que quiere hablar con el Sultán.<br />
- ¿Y cómo se llama?<br />
- Dice llamarse Verdad, señor.<br />
- ¿Qué dices? ¿Qué la Verdad quiere entrar en palacio? ¡De ningún modo! ¿Qué sería de nosotros, si La Verdad entrase en palacio? Sería nuestra desgracia, nuestra ruina. Diga a esa mujer que se marche inmediatamente.</p>
<p>El Visir se sintió temeroso y amenazado ante aquella inesperada visita. El jefe de la guardia volvió a la entrada del palacio y le dijo a la verdad:<br />
- Lo siento mucho hija mía, pero tu desnudez podría escandalizar a nuestro Califa. Sigue tu camino y que Dios te acompañe. La Verdad se fue muy triste, pues ella quería conocer un gran palacio.</p>
<p>Pero&#8230; Cuando Dios creó a la mujer también creó la OBSTINACION. Esta vez la Verdad se cubrió con pieles malolientes, de las que usan los pastores del desierto y con paso firme, con el sol quemante en su espalda, se dirigió al palacio del Gran Sultán. Cuando llegó a la puerta, tomó la aldaba entre sus manos y golpeo con severidad.<br />
El jefe de la guardia abrió y le preguntó:<br />
- ¿Quién eres?<br />
- Soy la acusación, y exijo una audiencia con vuestro Sultán (voz severa y firme).</p>
<p>Aquella espantosa mujer inspiró cierta desconfianza al jefe de la guardia, que cerrando la puerta con escrúpulo, le dijo:<br />
- Aguarde ahí, iré a anunciar su visita.<br />
Cuando estuvo ante el Visir le dijo:<br />
- Afuera hay una horrible mujer, que quiere hablar con nuestro Sultán.<br />
- ¿Y Cual es su nombre?<br />
- Afirma llamarse Acusación, mi señor.<br />
- ¿Qué la acusación quiere entrar en palacio? ¡De ningún modo!. Ordena a esa mujer que se marche de inmediato. Pronto, echadla de mis dominios.</p>
<p>El jefe de la guardia volvió y sin darle explicación alguna echó a La Verdad a empujones de palacio.<br />
- Fuera, fuera de aquí, en palacio no queremos a gente como tú.</p>
<p>La Verdad se fue muy enojada, pues ella quería entrar en palacio.</p>
<p>Cuando Dios crea a la mujer creo también EL CAPRICHO. En esta ocasión La Verdad fue a buscar las ropas más bellas que pudo encontrar, delicadas sedas, brocados y tejidos bordados con los colores del arco iris. Adorno sus manos con anillos de piedras preciosas y su pecho con collares de zafiros, brillantes y rubíes. Perfumó su cuerpo con esencia de jazmín. No podía estar más bella. Cubriendo su rostro con un velo bordado en oro y plata, cuando se vislumbraban las últimas luces del día, fue a llamar a las puertas de palacio.<br />
El jefe de la guardia al ver aquella mujer tan bella quedo boquiabierto y pregunto con delicadeza:<br />
- ¿Quién eres?<br />
- Soy la fábula y me gustaría tener audiencia con vuestro Sultán. (Dice con voz melodiosa y dulce).</p>
<p>El jefe de la guardia se apresuró en ir en busca del Gran Visir, dando tropezones sin fijarse por donde iba, pues no podía apartar sus ojos de aquella bellísima mujer.<br />
Cuando estuvo ante el Visir, le dijo:<br />
- Ahí fuera hay una mujer tan hermosa que más parece una princesa en la decimocuarta noche de luna.<br />
- ¿Y Cómo se llama?<br />
- Fábula, mi señor.<br />
- ¿Cómo? ¿Qué la Fábula quiere entrar en palacio? ¡Bendita sea La Fábula! ¡Alabado sea Dios! Que sea recibida por cien esclavas que vayan a su encuentro. Agasajarla con flores y que suenen las trompetas.</p>
<p>Y así fue como las puertas del gran palacio de Bagdad se abrieron finalmente de par en par a nuestra peregrina.</p>
<p>Fue así como La Verdad vestida de Fábula, al fin pudo pasar y conocer el gran Palacio para encontrarse con el Sultán Harun Ar-Rachid, el Emir de todos los creyentes.</p>
</div>
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		<title>Obstáculos</title>
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		<pubDate>Mon, 02 Apr 2012 09:21:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CLEOBIS</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos Sufis]]></category>

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		<description><![CDATA[<p><img width="300" height="215" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/Overcoming_obstacles_by_asiantuntija-300x215.jpg" class="attachment-medium wp-post-image" alt="Overcoming_obstacles_by_asiantuntija" title="Overcoming_obstacles_by_asiantuntija" /></p>oy andando por un sendero. Dejo que mis pies me lleven. Mis ojos se posan en los árboles, en los pájaros, en las piedras. En el horizonte se recorte la silueta de una ciudad. Agudizo la mirada para distinguirla bien. Siento que la ciudad me atrae. Sin saber cómo, me doy cuenta de que en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img width="300" height="215" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/Overcoming_obstacles_by_asiantuntija-300x215.jpg" class="attachment-medium wp-post-image" alt="Overcoming_obstacles_by_asiantuntija" title="Overcoming_obstacles_by_asiantuntija" /></p><p><a href="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/Overcoming_obstacles_by_asiantuntija.jpg" rel="lightbox[845]"><img class="alignleft size-medium wp-image-846" title="Overcoming_obstacles_by_asiantuntija" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/Overcoming_obstacles_by_asiantuntija-300x215.jpg" alt="" width="300" height="215" /></a><span class='et-dropcap' style="font-size: 60px; color: #815970;">V</span>oy andando por un sendero.<br />
Dejo que mis pies me lleven.<br />
Mis ojos se posan en los árboles, en los pájaros, en las piedras. En el horizonte se recorte la silueta de una ciudad. Agudizo la mirada para distinguirla bien. Siento que la ciudad me atrae.</p>
<p>Sin saber cómo, me doy cuenta de que en esta ciudad puedo encontrar todo lo que deseo. Todas mis metas, mis objetivos y mis logros. Mis ambiciones y mis sueños están en esta ciudad. Lo que quiero conseguir, lo que necesito, lo que más me gustaría ser, aquello a lo cual aspiro, o que intento, por lo que trabajo, lo que siempre ambicioné, aquello que sería el mayor de mis éxitos.</p>
<p>Me imagino que todo eso está en esa ciudad. Sin dudar, empiezo a caminar hacia ella. A poco de andar, el sendero se hace cuesta arriba. Me canso un poco, pero no me importa.<br />
Sigo. Diviso una sombra negra, más adelante, en el camino. Al acercarme, veo que una enorme zanja me impide mi paso. Temo&#8230; dudo.</p>
<p>Me enoja que mi meta no pueda conseguirse fácilmente. De todas maneras decido saltar la zanja. Retrocedo, tomo impulso y salto&#8230; Consigo pasarla. Me repongo y sigo caminando.</p>
<p>Unos metros más adelante, aparece otra zanja. Vuelvo a tomar carrera y también la salto. Corro hacia la ciudad: el camino parece despejado. Me sorprende un abismo que detiene mi camino. Me detengo. Imposible saltarlo.<br />
Veo que a un costado hay maderas, clavos y herramientas. Me doy cuenta de que está allí para construir un puente. Nunca he sido hábil con mis manos&#8230; Pienso en renunciar. Miro la meta que deseo&#8230; y resisto.</p>
<p>Empiezo a construir el puente. Pasan horas, o días, o meses. El puente está hecho. Emocionado, lo cruzo. Y al llegar al otro lado&#8230; descubro el muro. Un gigantesco muro frío y húmedo rodea la ciudad de mis sueños&#8230;<br />
Me siento abatido&#8230; Busco la manera de esquivarlo. No hay caso. Debo escalarlo. La ciudad está tan cerca&#8230;<br />
No dejaré que el muro impida mi paso.</p>
<p>Me propongo trepar. Descanso unos minutos y tomo aire&#8230; De pronto veo, a un costado del camino un niño que me mira como si me conociera. Me sonríe con complicidad.<br />
Me recuerda a mí mismo&#8230; cuando era niño.<br />
Quizás por eso, me animo a expresar en voz alta mi queja:<br />
- ¿Por qué tantos obstáculos entre mi objetivo y yo?<br />
El niño se encoge de hombros y me contesta:<br />
- ¿Por qué me lo preguntas a mí? Los obstáculos no estaban antes de que tú llegaras&#8230; Los obstáculos los trajiste tú.</p>
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		<title>La puerta negra</title>
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		<pubDate>Tue, 06 Mar 2012 20:24:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CLEOBIS</dc:creator>
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		<description><![CDATA[<p><img width="198" height="300" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/The_Door_by_christo42-198x300.jpg" class="attachment-medium wp-post-image" alt="The_Door_by_christo42" title="The_Door_by_christo42" /></p>rase una vez en el país de las mil y una noches&#8230; En este país había un rey que era muy polémico por sus acciones, tomaba a los prisioneros de guerra y los llevaba hacia una enorme sala. Los prisioneros eran colocados en grandes hileras en el centro de la sala y el rey gritaba [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img width="198" height="300" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/The_Door_by_christo42-198x300.jpg" class="attachment-medium wp-post-image" alt="The_Door_by_christo42" title="The_Door_by_christo42" /></p><p><a href="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/The_Door_by_christo42.jpg" rel="lightbox[777]"><img class="size-medium wp-image-778 alignleft" style="border-style: initial; border-color: initial; border-image: initial; margin-right: 10px; margin-left: 10px; margin-top: 5px; margin-bottom: 5px; border-width: 0px;" title="The_Door_by_christo42" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/The_Door_by_christo42-198x300.jpg" alt="" width="198" height="300" /></a><span class='et-dropcap' style="font-size: 60px; color: #815970;">É</span>rase una vez en el país de las mil y una noches&#8230;</p>
<div>En este país había un rey que era muy polémico por sus acciones, tomaba a los prisioneros de guerra y los llevaba hacia una enorme sala. Los prisioneros eran colocados en grandes hileras en el centro de la sala y el rey gritaba diciéndoles:<br />
- Les voy a dar una oportunidad, miren el rincón del lado derecho de la sala.<br />
Al hacer esto, los prisioneros veían a algunos soldados armados con arcos y flechas, listos para cualquier acción.</p>
<p>- Ahora, continuaba el rey, miren hacia el rincón del lado izquierdo.</p>
<p>Al hacer esto, todos los prisioneros notaban que había una horrible y grotesca puerta negra, de aspecto dantesco, cráneos humanos servían como decoración y el picaporte para abrirla era la mano de un cadáver. En verdad, algo verdaderamente horrible solo de imaginar, mucho más para ver.</p>
<p>El rey se colocaba en el centro de la sala y gritaba:<br />
- Ahora escojan, ¿qué es lo que ustedes quieren? ¿Morir clavados por flechas o abrir rápidamente aquella puerta negra mientras los dejo encerrados allí? Ahora decidan, tienen libre albedrío, escojan.</p>
<p>Todos los prisioneros tenían el mismo comportamiento: a la hora de tomar la decisión, ellos llegaban cerca de la horrorosa puerta negra de más de cuatro metros de altura, miraban los cadáveres, la sangre humana y los esqueletos con leyendas escritas del tipo: “viva la muerte”, y decidían:<br />
- Prefiero morir flechado.</p>
<p>Uno a uno, todos actuaban de la misma forma, miraban la puerta negra y a los arqueros de la muerte y decían al rey:<br />
- Prefiero ser atravesado por flechas a abrir esa puerta y quedarme encerrado.</p>
<p>Millares optaron por lo que estaban viendo: la muerte por las flechas.</p>
<p>Un día, la guerra terminó, pasado el tiempo, uno de los soldados del “pelotón de flechas” estaba barriendo la enorme sala cuando apareció el rey.</p>
<p>El soldado con toda reverencia y un poco temeroso, preguntó:<br />
- Sabes, gran rey, yo siempre tuve una curiosidad, no se enfade con mi pregunta, pero, ¿qué es lo que hay detrás de aquella puerta negra?</p>
<p>El rey respondió:<br />
- ¿Recuerdas que a los prisioneros siempre les di la opción de escoger? Pues bien, ve y abre esa puerta negra.</p>
<p>El soldado, temeroso, abrió cautelosamente la puerta y sintió un rayo puro de sol besar el suelo de la enorme sala, abrió un poco más la puerta y más luz y un delicioso aroma a verde llenaron el lugar.</p>
<p>El soldado notó que la puerta negra daba hacia un campo que apuntaba a un gran camino. Fue ahí que el soldado se dio cuenta de que la puerta negra llevaba hacia la Libertad.</p></div>
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		<title>La ciudad de los pozos</title>
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		<pubDate>Tue, 07 Feb 2012 02:55:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CLEOBIS</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos Sufis]]></category>

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		<description><![CDATA[<p><img width="300" height="300" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/water_Well_by_jjuuhhaa-300x300.jpg" class="attachment-medium wp-post-image" alt="water_Well_by_jjuuhhaa" title="water_Well_by_jjuuhhaa" /></p>sta ciudad no estaba habitada por personas, como todas las demás ciudades del planeta. Esta ciudad estaba habitada por pozos. Pozos vivientes&#8230;pero pozos al fin. Los pozos se diferenciaban entre sí, no solo por el lugar en el que estaban excavados sino también por el brocal (la abertura que los conectaba con el exterior). Había [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img width="300" height="300" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/water_Well_by_jjuuhhaa-300x300.jpg" class="attachment-medium wp-post-image" alt="water_Well_by_jjuuhhaa" title="water_Well_by_jjuuhhaa" /></p><p><a href="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/water_Well_by_jjuuhhaa.jpg" rel="lightbox[769]"><img class="size-medium wp-image-770 alignleft" title="water_Well_by_jjuuhhaa" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/water_Well_by_jjuuhhaa-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></a><span class='et-dropcap' style="font-size: 60px; color: #815970;">E</span>sta ciudad no estaba habitada por personas, como todas las demás ciudades del planeta.</p>
<p>Esta ciudad estaba habitada por pozos. Pozos vivientes&#8230;pero pozos al fin.</p>
<p>Los pozos se diferenciaban entre sí, no solo por el lugar en el que estaban excavados sino también por el brocal (la abertura que los conectaba con el exterior). Había pozos pudientes y ostentosos con brocales de mármol y de metales preciosos; pozos humildes de ladrillo y madera y algunos otros más pobres, con simples agujeros pelados que se abrían en la tierra.</p>
<p>La comunicación entre los habitantes de la ciudad era de brocal a brocal y las noticias cundían rápidamente, de punta a punta del poblado.Un día llegó a la ciudad una &#8220;moda&#8221; que seguramente había nacido en algún pueblito humano: La nueva idea señalaba que todo ser viviente que se precie debería cuidar mucho más lo interior que lo exterior. Lo importante no es lo superficial sino el contenido.</p>
<p>Así fue como los pozos empezaron a llenarse de cosas. Algunos se llenaban de cosas, monedas de oro y piedras preciosas. Otros, más prácticos, se llenaron de electrodomésticos y aparatos mecánicos. Algunos más optaron por el arte y fueron llenándose de pinturas, pianos de cola y sofisticadas esculturas posmodernas.</p>
<p>Finalmente los intelectuales se llenaron de libros, de manifiestos ideológicos y de revistas especializadas.Pasó el tiempo.</p>
<p>La mayoría de los pozos se llenaron a tal punto que ya no pudieron incorporar nada más.</p>
<p>Los pozos no eran todos iguales así que, si bien algunos se conformaron, hubo otros que pensaron que debían hacer algo para seguir metiendo cosas en su interior&#8230;</p>
<p>Alguno de ellos fue el primero: en lugar de apretar el contenido, se le ocurrió aumentar su capacidad ensanchándose.</p>
<p>No paso mucho tiempo antes de que la idea fuera imitada, todos los pozos gastaban gran parte de sus energías en ensancharse para poder hacer más espacio en su interior.</p>
<p>Un pozo, pequeño y alejado del centro de la ciudad, empezó a ver a sus camaradas ensanchándose desmedidamente. El pensó que si seguían hinchándose de tal manera, pronto se confundirían los bordes y cada uno perdería su identidad&#8230;</p>
<p>Quizás a partir de esta idea se le ocurrió que otra manera de aumentar su capacidad era crecer, pero no a lo ancho sino hacia lo profundo. Hacerse más hondo en lugar de más ancho.</p>
<p>Pronto se dio cuenta que todo lo que tenia dentro de él le imposibilitaba la tarea de profundizar. Si quería ser más profundo debía vaciarse de todo contenido&#8230;</p>
<p>Al principio tuvo miedo al vacío, pero luego, cuando vio que no había otra posibilidad, lo hizo. vacío de posesiones, el pozo empezó a volverse profundo, mientras los demás se apoderaban de las cosas de las que él se había deshecho&#8230;Un día, sorpresivamente el pozo que crecía hacia adentro tuvo una sorpresa: adentro, muy adentro, y muy en el fondo ¡encontró agua!</p>
<p>Nunca antes otro pozo había encontrado agua&#8230;</p>
<p>El pozo supero la sorpresa y empezó a jugar con el agua del fondo, humedeciendo las paredes, salpicando los bordes y por último sacando agua hacia fuera.</p>
<p>La ciudad nunca había sido regada más que por la lluvia, que de hecho era bastante escasa, así que la tierra alrededor del pozo, revitalizada por el agua, empezó a despertar.</p>
<p>Las semillas de sus entrañas, brotaron en pasto, en tréboles, en flores, y en troquitos endebles que se volvieron árboles después&#8230;</p>
<p>La vida explotó en colores alrededor del alejado pozo al que empezaron a llamar &#8220;El Vergel&#8221;.</p>
<p>Todos le preguntaban cómo había conseguido el milagro. &#8211; Ningún milagro- contestaba el Vergel- hay que buscar en el interior, hacia lo profundo&#8230; Muchos quisieron seguir el ejemplo del Vergel, pero desandaron la idea cuando se dieron cuenta de que para ir más profundo debían vaciarse.</p>
<p>Siguieron ensanchándose cada vez más para llenarse de más y más cosas&#8230;</p>
<p>En la otra punta de la ciudad, otro pozo, decidió correr también el riesgo del vacío&#8230;</p>
<p>Y también empezó a profundizar&#8230;</p>
<p>Y también llegó al agua&#8230;</p>
<p>Y también salpicó hacia fuera creando un segundo oasis verde en el pueblo&#8230;</p>
<p>- ¿Qué harás cuando se termine el agua?- le preguntaban. &#8211; No sé lo que pasará- contestaba- Pero, por ahora, cuánto más agua saco, más agua hay. Pasaron unos cuantos meses antes del gran descubrimiento.</p>
<p>Un día, casi por casualidad, los dos pozos se dieron cuenta de que el agua que habían encontrado en el fondo de sí mismos era la misma&#8230;Que el mismo río subterráneo que pasaba por uno inundaba la profundidad del otro.</p>
<p>Se dieron cuenta de que se abría para ellos una nueva vida. No sólo podían comunicarse, de brocal a brocal, superficialmente, como todos los demás, sino que la búsqueda les había deparado un nuevo y secreto punto de contacto:</p>
<p>La comunicación profunda que sólo consiguen entre sí, aquellos que tienen el coraje de vaciarse de contenidos y buscar en lo profundo de su ser lo que tienen para dar&#8230;</p>
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		<title>Útiles y herramientas</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Jan 2012 19:56:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CLEOBIS</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos Sufis]]></category>

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		<description><![CDATA[<p><img width="280" height="300" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/Carpentry_by_Garacci1-280x300.jpg" class="attachment-medium wp-post-image" alt="Carpentry_by_Garacci" title="Carpentry_by_Garacci" /></p>uentan que existió una vez una carpintería en la que las herramientas celebraron una reunión para arreglar sus diferencias. Al principio de tan extraña asamblea el martillo ejerció la presidencia, pero pronto, los restantes miembros, le notificaron que tenía que renunciar porque hacía demasiado ruido con sus golpes. El martillo admitió la acusación pero no aceptó que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img width="280" height="300" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/Carpentry_by_Garacci1-280x300.jpg" class="attachment-medium wp-post-image" alt="Carpentry_by_Garacci" title="Carpentry_by_Garacci" /></p><p><a href="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/Carpentry_by_Garacci1.jpg" rel="lightbox[653]"><img class=" wp-image-655 alignleft" style="border-image: initial; margin-right: 10px; margin-left: 10px; margin-top: 5px; margin-bottom: 5px;" title="Carpentry_by_Garacci" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/Carpentry_by_Garacci1-280x300.jpg" alt="" width="224" height="240" /></a><span class='et-dropcap' style="font-size: 60px; color: #815970;">C</span>uentan que existió una vez una carpintería en la que las herramientas celebraron una reunión para arreglar sus diferencias. Al principio de tan extraña asamblea el martillo ejerció la presidencia, pero pronto, los restantes miembros, le notificaron que tenía que renunciar porque hacía demasiado ruido con sus golpes. El martillo admitió la acusación pero no aceptó que tomara la presidencia el tornillo porque les haría dar demasiadas vueltas y la reunión resultaría muy aburrida.</p>
<p>El tornillo y todo tipo de tuercas se dieron por aludidas pero objetaron que tampoco permitirían que la lija capitanease la reunión porque crearía excesivas fricciones con su usual aspereza en el trato.</p>
<p>Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro que siempre se la pasaba midiendo a los demás según su patrón, como si fuera el único perfecto.</p>
<p>En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un mueble tan bello como útil.</p>
<p>Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo: &#8220;Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos más en los aspectos negativos que observamos unos de otros y aportemos cada uno nuestras habilidades según vemos que las aprecia el carpintero&#8221;.</p>
<p>La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto. Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos. Y a partir de entonces se preocuparon de ser cada cuál lo mejor que pudieron, en su especialidad.</p>
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		<title>Tiempo y granadas</title>
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		<pubDate>Thu, 29 Dec 2011 18:35:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CLEOBIS</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos Sufis]]></category>

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		<description><![CDATA[<p><img width="300" height="300" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/Pomegranate-300x300.jpg" class="attachment-medium wp-post-image" alt="Pomegranate" title="Pomegranate" /></p>n estudiante de medicina fue a casa de un eminente médico y le pidió convertirse en aprendiz en el arte de la medicina. -Eres impaciente- dijo el doctor- y por eso fallaras en observar cosas que necesitas aprender. Pero el joven suplicó, y el médico accedió a aceptarle. Después de algunos años el joven sintió [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img width="300" height="300" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/Pomegranate-300x300.jpg" class="attachment-medium wp-post-image" alt="Pomegranate" title="Pomegranate" /></p><p><a href="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/Pomegranate.jpg" rel="lightbox[565]"><img class=" wp-image-568 alignleft" title="Tiempo y granada" src="http://www.cleobiscentro.com/wp/wp-content/uploads/Pomegranate-300x300.jpg" alt="" width="210" height="210" /></a><span class='et-dropcap' style="font-size: 60px; color: #815970;">U</span>n estudiante de medicina fue a casa de un eminente médico y le pidió convertirse en aprendiz en el arte de la medicina.</p>
<p>-Eres impaciente- dijo el doctor- y por eso fallaras en observar cosas que necesitas aprender.</p>
<p>Pero el joven suplicó, y el médico accedió a aceptarle. Después de algunos años el joven sintió que podía ejercer algunas de las habilidades que había aprendido. Un día un hombre se acercaba andando hacia la casa y el doctor, mirándole desde la distancia, dijo:</p>
<p>-Este hombre está enfermo. Necesita granadas. Has hecho el diagnostico, déjame recetarle y habré hecho la mitad del trabajo- dijo el estudiante.</p>
<p>-Muy bien- dijo el doctor-, con tal que recuerdes que la acción también debería ser considerada como ilustración.</p>
<p>Tan pronto como el paciente llegó al umbral, el estudiante le hizo entrar y dijo :</p>
<p>-Usted está enfermo .Tome granadas.</p>
<p>- ¿Granadas?-gritó el paciente- ¡las granadas te las comes tú! ¡vaya disparate!- y se marchó.</p>
<p>El joven preguntó al sabio doctor cual era el significado de lo sucedido.</p>
<p>- Lo ilustraré cuando tengamos un caso similar- dijo el doctor.</p>
<p>Poco después los dos estaban sentados en el exterior de la casa cuando el doctor levantó su mirada y vió a un hombre que se acercaba.</p>
<p>-Aquí hay una ilustración para ti, un hombre que necesita granadas- dijo el doctor.</p>
<p>Se hizo entrar al paciente, y el doctor le dijo:</p>
<p>- Puedo ver que es usted un caso difícil e intrincado. Déjeme ver… sí, usted necesita una dieta especial. Ésta deberá estar compuesta de algo esférico, con pequeños alvéolos en su interior, que crezca naturalmente. Una naranja…seria del color equivocado… los limones son demasiado ácidos.. ya lo tengo: ¡Granadas!</p>
<p>- El paciente se marchó encantado y agradecido.</p>
<p>- Pero, Doctor -dijo el estudiante- ¿Por qué no le dijiste directamente ” granadas”?</p>
<p>- Por que además de granadas- dijo el sabio doctor- él necesitaba tiempo.</p>
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