Percusión
Jose Esteves Da Costa Guimaraes
Músico percusionista, profesor de percusión y fabricador de instrumentos musicales con materiales reciclables.
Ha trabajado desde 1998 hasta el 2012 con diversos grupos de Mozambique, Sudáfrica, Brasil, Senegal, y Gana, abarcando distintos estilos de la música tradicional Africana, con vertientes musicales como, afro, jazz , funk, blus, latin jazz.
Imparte talleres de percusión y de fabricación de instrumentos de percusión desde el año 2001.
Los investigadores indican que la vibración del tambor armoniza la actividad cerebral en general, ya que las frecuencias del tambor afectan a zonas del cerebro de difícil acceso. La percusión favorece, además el equilibrio entre los hemisferios izquierdo y derecho, debido a que, cuando tocamos el djembe, utilizamos las dos manos en la misma medida.
Podriamos decir que los ritmos del tambor equilibran los aspectos masculinos y femeninos de la personalidad, el yin y el yang, los sentimientos y la razón, la conciencia y el subsconciente….y que, de ese modo, nos ayudan a alcanzar un mayor nivel de armonía
EL SONIDO DE LOS TAMBORES ESTIMULA EL SISTEMA INMUNE
No son sólo instrumentos para viajar al “más allá” o elementos rituales del folclore religioso: una reciente investigación científica ha confirmado que tocar los tambores en grupo incrementa la capacidad defensiva del organismo. Hoy sabemos que, con sus tambores rituales, las comunidades tribales no sólo abrieron un puente a otras realidades sino también una estrategia de sanación sencilla y accesible de la que todos podemos beneficiarnos.
En los últimos años estas prácticas han experimentado un resurgir en el campo de las terapias alternativas y las medicinas tradicionales. Pues bien, ahora ha venido a sumarse a ellas una perspectiva más científica emanada de una investigación desarrollada por el Instituto del BienestarMente-Cuerpo, adscrito al Centro Médico californiano de Meadville (EE.UU.), cuyas conclusiones serán publicadas a principios de este año por la revista Terapias alternativas.
El equipo médico de ese organismo ha descubierto que un tipo particular de tamboreo de grupo, conocido como tamboreo compuesto, está relacionado con un incremento en la actividad de las células defensivas capacitadas para combatir el cáncer y las enfermedades virales así como con una alteración, beneficiosa para el organismo, de las hormonas relacionadas con el estrés.
El neurólogo Barry Bittman, director de la investigación, ha hecho público que este estilo determinado de tamboreo grupalaparece correlacionado con un fortalecimiento del sistema de inmunidad natural del organismo. Dicho descubrimiento publicado bajo el título Efectos de la terapia de la música de tamboreo de grupo en la modulación de los parámetros de inmunidad neuroendocrina en individuos normales, sostiene que esta terapia musical propicia la actividad defensora de la linfocina y promueve cambios químicos beneficiosos. El tamboreo compuesto, según sus conclusiones, resulta ser un”impulsor del estrés” útil para el organismo, análogo a la risa.
Sin embargo, el propio Bittman ha advertido que el descubrimiento no debe ser magnificado por el momento: “Si alguien me preguntara si el tratamiento es valioso para los enfermos de cáncer yo respondería que hay una promesa pero que necesitamos mayor investigación. Necesitamos conocer cuánto duran los beneficios y la frecuencia de sesiones que se requieren para mantenerlos así como la aplicabilidad de laterapia fuera del ambiente clínico”.